jueves, 16 de octubre de 2014

Virginia Woolf: La señora Dalloway

Gran obra y de gran complejidad. Vamos allá.

Para abordar la novela, esbozar la trama puede servirnos. Las campanadas del Big Ben nos acompañan a lo largo de un día, el día de junio en que Clarissa Dalloway organiza los preparativos de la fiesta que celebrará esa misma noche. Clarissa compra flores, cose su vestido, dirige a los criados, y entre todo este ajetreo, recibe a Peter, un amigo de la adolescencia, que le revolverá tanto sus sentimientos como sus pensamientos a los que asistimos.

Simultáneamente, Septimus Warren, un joven que acaba de volver del frente, sufre sus secuelas en forma de apariciones de su amigo muerto, Evans, en forma de una gran depresión y amenazas de suicidio. En este día, su locura es diagnosticada por un médico, amigo de Clarissa, éste representante de la autoridad y el raciocinio le manda reposar en un asilo, lejos de su mujer.

Woolf es muy hábil, no solo estas dos "historias" se enlazan y entrecruzan, sino que están íntimamente unidas, junto con los demás personajes, en una narración que fluye de una mente a otra. Sin embargo, no se trata simplemente de un seguido de monólogos, puesto que no solo retrata el pensar del sujeto ante el mundo, sino que hace una radiografía completa e híper-realista de la experiencia del presente. Los personajes se nos presentan y se constituyen en esta relación con el tiempo, y esta experiencia es tanto mental como sensible. Por ejemplo, Septimus está yendo al médico con su mujer, Rezia, y pasa un avión, este avión despierta en él los recuerdos de las batallas, oyendo retumbar en su cabeza los disparos y gritos. Y lo más interesante, es que Clarissa también anda por la calle y oye el mismo avión, aunque evidentemente, de ella surgen otras asociaciones que son descritas inmediatamente, puede ser que sin la distancia de otro párrafo, creando así una sensación de simultaneidad. Otro elemento que une a los personajes, son las campanadas del Big Ben, que pautan el ritmo subjetivo frente al Tiempo convencional.

Gracias a estos elementos que cumplen la función de un raccord espacial, que es la ciudad de Londres en la posguerra, enlazando así los personajes, la voz narrativa -no debemos confundirnos, no es la de ningún personaje concreto aunque se trate de un monologo- puede deslizarse entre las diversas vivencias que un mismo día, con sus eventos y fenómenos, suscita en los distintos personajes.


Este trabajo en la forma de la novela, no solo lo encontramos en la cuestión del tiempo, sino que también hay una problemática que Woolf plantea como escritora. En este vaivén de múltiples mentes nos encontramos leyendo el discurso propio de personajes masculinos y femeninos; debemos estar atentos, aunque cada mente muestra su especificidad, entre todas la identidad sexual propia, Virginia Woolf es capaz, como mujer, de imaginarlas todas y de conferirles la veracidad que cualquier lector va a reconocer. Y esta es una gran aportación a la literatura escrita por mujeres, que hasta el momento, no había trabajado en profundidad los personajes masculinos, o solo los había comprendido en su relación con la mujer -según la crítica de la misma autora-.

El mítico prejuicio de que Woolf es difícil no es falso. Sin embargo, su dificultad llega a gozarse con una lectura atenta, propia de la poesía, una lectura que no busca los acontecimientos, las explosiones emocionales, etc. Debemos tener paciencia, y es así como Woolf nos recompensará y sorprenderá.




Virginia Woolf
Alianza, 2011
10,9e


jueves, 9 de octubre de 2014

Virginia Woolf: Una habitación propia


Entre el ensayo y la ficción se encuentra este texto clásico para el feminismo. Es muy conocida la frase: "Una mujer necesita una renta y una habitación propia para ser escritora". La primera parte de este texto, Woolf  nos de detalla las condiciones materiales de las mujeres a lo largo de la historia, dándonos a comprender con el conocido ejemplo de la hermana de Shakespeare, que las mujeres aunque tuvieran el talento poético y artístico no hubieran podido desarrollarlo ante una sociedad patriarcal como es la de Occidente. Por ello, porque están obligadas a casarse, ocuparse de la casa y tener diez hijos, la hermana de Shakespeare con sus mismas capacidades creadoras no hubiera podido pasar a la historia como éste lo hizo. 

Sin embargo Virginia Woolf no se limita denunciar estas condiciones culturales que han limitado a la mujer durante tantos siglos sino que también reclama unas condiciones inmateriales. Eso quiere decir una educación, una formación en la lectura y la escritura en el caso de la mujer con ambiciones artísticas. Una escritora necesita silencio, tranquilidad y haber leído mucho. Woolf pone sobre la mesa a grandes escritoras anteriores como por ejemplo Jane Austen y Charlotte Brontë hay una gran diferencia esencial entre ellas es decir entre su literatura.
Mientras que Jane Austen, mujer sin formación académica pero gran lectora, escribe siendo consciente de sus límites, detallando en profundidad los personajes femeninos pero también, gracias al narrador omnisciente y la ironía, fijándose en los masculinos y en la relación entre sí; Charlotte Brontë escribe desde la indignación y el rechazo a la sociedad que la ha catalogado como mujer, encerrandola en su casa, llevándola hasta los límites de la locura, Charlotte escribe como mujer que denuncia y no como escritora. 
Esto es lo que propone Virginia Woolf en la conferencia de Arts Society, en 1928, ante las feministas de la época. Esta escuela le pide a Woolf que reflexiones sobre Women and fiction, sujeto propuesto para la conferencoa, y como vemos al defender una escritura impersonal que no refleje el carácter del autor, las feministas no están muy de acuerdo con ella y esta proposición que niega una literatura propia de las mujeres.
Esta es la primera lectura que debía hacer para la asignatura de feminismo. De Virginia Woolf ya había leído dos de sus novelas que me encantaron, pero aún no me había atrevido con un ensayo. Sé qué se trata de un libro muy específico pero es realmente interesante si os gusta Jane Austen las hermanas Bronte y todas las mujeres que se lanzaron y se lanzan escribir teniendo como referente, muchas de las veces opresor, de una tradición basada en el hombre blanco. Las siguientes lecturas para esta asignatura son La señora Dalloway de la misma Virginia Woolf, reseña que vendrá en breves, luego Jane Eyre de Charlotte Brontë, Mansfield Park de Jane Austen, y El ancho mar de los sargazos Jean Rhys. Tengo muchas ganas de leerlas a todas ya que yo casi siempre termino leyendo a hombres blancos muertos.



Virginia Woolf
DeBolsillo, 2014
11,95















Tres guineas es otro escrito ensayístico de la misma línea, igual que El lector común, donde reflexiona sobre la literatura y las mujeres, la tradición inglesa, etc. Es por eso que recomiendo esta edición que publica los dos textos juntos, pero también se encuentra en Alianza, Lumen, Losada...















lunes, 6 de octubre de 2014

Yasunari Kawabata: Lo bello y lo triste

Desgraciadamente las expectativas que tenía respecto esta novela eran demasiado exigentes. Pese a no haber leído nada de este autor, bastantes críticas lo valoraban como uno de los grandes escritores japoneses entre Mishima y Murakami. Además reconozco que el título me ganó.

El problema no se encontraba en la trama. Un hombre visita a su amante de juventud el día de año nuevo. Si la situación ya resultado de por sí es complicada debido al pasado trágico de un aborto, entre ellos se interpone la discípula de la amante. Esta chica joven, llena de curiosidad sensual, al conocer al hombre que ha protagonizado la historia que le ha contado su maestra, querrá vengarse. La venganza consiste en enamorar al amante a la vez que seduce a su hijo, con el fin de destruir la integridad de la familia.
 
Pero, ¿por qué me decepcionó? En especial debido al dos motivos. El primero de ellos imagino que sobretodo afecta a las lectoras; la representación de los personajes femeninos dejan mucho que desear. No se trata de que sean planos o que carezcan de interés, simplemente son demasiado inverosímiles para nosotras; ellas resultan un amasijo de prejuicios y deseos masculinos, que se mueven y hablan dejando entrever esta concepción que me atrevo a calificar de masculina de lo que es una mujer.
Aparte del hombre protagonista y de su hijo los demás personajes son femeninos, sin embargo sólo son figuras porque no tienen nada de femenino. Con ello quiero decir que estos mujeres sólo existen en relación al hombre: le desean, le cuidan, le odian, pero no parecen expresar ninguna ni parecen actuar por convicción propia. El libro me ha llevado a pensar que el escritor ha concebido esta trama para poner en marcha unas marionetas básicamente sensuales a su gusto. Para no ser tan abstracta, por ejemplo, la relación entre maestra y discípula es bastante falsa, o mejor dicho parece salida de un sueño masculino, en donde una relación entre mujeres es teñida de un erotismo forzado. Otro ejemplo, el arrebato de venganza que siente la discípula podría justificarse debido al honor y respeto que siente por ella, sin embargo no parece bien resuelto explicitado.

Esta sensación que me ha dado la novela también puede responder a una duda que me ha despertado la traducción. Creo que nunca podré saber cómo es la novela en japonés, quizá entonces podría rectificar esta crítica. Las frases cortas y concretas que relatan una acción directa no me dejaba leer más allá y entender a los personajes, tanto masculinos como femeninos. En conclusión todo parecía un poco gratuito, las acciones y los personajes me resultaron inexplicables. Por otra parte no sólo la barrera del idioma se interpone, sino que también y sobre todo creo que en Kawabata se representan unos valores que, desde nuestro punto de vista occidental y contemporáneo, se nos hace difícil de comprender. Con ello me gustaría justificar esta lectura tan agresiva y parece que feminista, ya que no comparto esta concepción de la mujer y su representación literaria. Además de que creo que una obra no debe reflejar tan explicitamente la subjetividad del autor

Sin embargo no me doy por vencida tengo. En la estantería tengo otro libro suyo que espero que me sorprenda aunque de otra manera. Se trata de La casa de las bellas durmientes. Soy gran lectora de Murakami, y ya he probado con Mishima y Banana Yoshimoto, que me han encantado y con los que no he sentido esta diferencia abismal entre oriente y occidente. ¿Alguien ha leído alguna novela de Kawabata? Por favor, decidme que no en todas es así!

Yasunari Kawabata
Austral
7,95e

pd: La traducción es de Nélida de Machain. Recomiendo probar con otra traducción.

viernes, 3 de octubre de 2014

Roberto Bolaño: Los detectives salvajes

Para leer Los detectives salvajes uno debe olvidarse de todo lo que ha aprendido en cualquier novela anterior. No hay que descifrar nada, la trama, las acciones el viaje que llevan a cabo los personajes no se dirige a ningún lugar. Por ello, lo que cualquiera podría deducir qué es lo más importante de esta novela, los dos protagonistas principales, los poetas Arturo Belano y Ulises Lima, son enfocados desde fuera, son retratados y por ello narrados indirectamente por los demás personajes que los rodean. Y no solo los amigos presentados en la primera parte, que es un diario, sino también todas aquellas personas que en los diferentes países y a lo largo de los años se han encontrado con los singulares poetas. Nos hablan de ellos en un monólogo perfectamente elaborado las amantes, críticos literarios, otros poetas, en fin todos aquellos con los que cruzaron en el camino de sus viajes. 

A partir de todos estos puntos de vista se construye poco a poco la figura mítica del poeta. Éste demuestra un comportamiento determinado ante la vida, una actitud singular que todos los que están presentes caracterizan con extrañamiento y sorpresa; por ejemplo, los repentinos ataques violentos y a la vez de suma tristeza de Arturo Belano o bien, la costumbre de Ulises Lima de ducharse con un libro en la mano leyendo dos o tres poesías. Bolaño no pretende subliminar este modus vivendi sino que también es crítico e irónico con ellos; por una parte, los amigos de juventud poetas también pero de entretenimiento, a medida que pasan los años van separándose del arte y de sus ambientes para entrar a lo que se llama comúnmente la Vida de los adultos: el trabajo, el compromiso, la pareja, la casa... aunque siempre guardan un toque mágico que nos recuerda al Club de la serpiente de Rayuela. Por otra parte, si todos los personajes se dedican a crear un discurso en torno a ellos, nunca a lo largo de la novela se reproduce un poema de éstos. Con ello, Bolaño pretende despertar una sospecha hacia los dos protagonistas. Sus conmovedoras vidas poéticas no son lo que parecen, éstas conllevan algo de inmadurez (tal como él lo llama, un estado lumpen), algo de rechazo junto con miedo y vagancia a esta Vida real. También reconozco que tal como se describen las hazañas de los poetas se justifica una sensibilidad que los aparta de lo convencional, que los vuelve únicos a la vez que llena de misterio su posible creación poética.

Sin embargo, me olvido de explicar por qué detectives. La primera y la tercera parte de la novela consisten como he dicho en un diario de García Madero, un amigo que abandonará su adolescencia para lanzarse a la aventura salvaje junto con los poetas. En este diario se describe la vida del grupo del los real visceralistas, el grupo de estos poetas. Esta generación admira y sigue el legado de la poesía de Cesárea Tinajero una poeta de los años veinte. Sin embargo, de ella no se encuentra nada en las librerías, en las bibliotecas, ni tan sólo nadie parece conocerla. Es aquí dónde empieza la búsqueda detectivesca hacia Cesárea Tinajero, que queda descrita y concretada tanto en el diario como en las entrevistas, para llamarlo de alguna manera, que constituyen la segunda parte, en especial el monólogo con Amadeo Salvatierra, amigo de la poetisa.

La estructura de esta novela me permite pensar que la admiración artística se hereda. Por una parte Arturo vela no y Ulises Lima buscan a esta poeta para conseguir hablar con ella, rescatar el mito y hacer revivir su poesía; mientras tanto, en una época que podríamos considerar contemporánea al autor, las entrevistas constituyen el mismo afán por recuperar otra figura del poeta, el mismo afán por sacar a la luz otra generación artística y descubrir el ambiente literario de México de los años setenta del real visceralismo. Es interesante plantear quién es el que se ha dedicado a recorrer el mundo haciendo hablar a todos estos personajes que han entrado en contacto, que han visto o hablado con los dos poetas. Quizá podría ser García Madero o quizá como lo plantea una de las últimos monólogos un estudiante lleno de admiración ciega y que con ello quiere elevar a la tradición esta misteriosa poesía vanguardista.
No me gusta pecar al mezclar literatura y realidad, pero esta fotografía de Bolaño y su grupo de amigos-poetas, que muy bien puede dejar algún destello realvisceralista, es una imagen preciosa que recordar de aquellos años y aquel movimiento.
"Todo el realismo visceral era una carta de amor, el pavoneo demencial de un pájaro idiota a la luz de la luna, algo bastante vulgar y sin importancia."

Como veis, me ha apasionado! He leído lentamente para digerir y destilar todo el arte de Bolaño! Altamente recomendable!

Roberto Bolaño
Anagrama, 2000.
14,95e

lunes, 29 de septiembre de 2014

J.M. Coetzee: El maestro de Petesburgo

Es una novela que rinde homenaje a la figura de Dostoievski. Por una parte, Coetzee se atreve a posicionar al maestro de la literatura rusa en la categoría de protagonista. Así es como exploramos el carácter del autor, pero también su enfermedad, la epilepsia, o los problemas que acarrea, como la relación entre padre e hijo. Coetzee se mantiene fiel a la realidad, sin excederse en alabanzas, construyendo un personaje complejo y rico, con todas sus incoherencias y deseos, así revelándonos la riqueza de un escritor, nunca antes descubierta.

Por otra parte, el homenaje es doble, ya que Coetzee es capaz de adoptar, como un camaleón, el estilo e imaginario dostoievskiano, es capaz de crear personajes y situación propias de sus novelas rusas. Por ejemplo, encontramos a Nechaev, un auténtico demonio, y niñas ángeles, que deliran debido a la fiebre. Además y sobretodo, el núcleo de la obra, el conflicto entre padre e hijo, es otro drama familiar propio de Dostoievski. No solo me afirmo que recrea su estilo en este sentido del imaginario, sino que lo más sorprendente es cómo Coetzee es capaz de hacer hablar a los personajes en los mismos largos y complejos diálogos que la crítica tanto ha valorado en él, su polifonía. La novela se caracteriza por esta ambigüedad, aunque Dostoievski sea el protagonista, su visión del mundo, su argumentación de los hechos, es puesta en tela de juicio por los personajes que le rodean a partir de estos diálogos. Es así cómo poco a poco, la narración -que ya juega con el estilo indirecto libre desde el principio- nos va arrastrando hacia el delirio, la locura de este gran autor que es Dostoievski.

La trama consiste en la llegada de Dostoievski a Petesburgo tras el anuncio de la muerte de su hijo (hijastro como se sabrá más adelante). El padre recorre los lugares que Pavel frecuentaba, y así se introduce en la casa donde alquilaba una habitación, y conoce a sus supuestos amigos, que resultan ser unos revolucionarios de los que el escritor desconfía. Todo lo que sucederá cambiará las nociones que Dostoievski creía sobre su hijastro, volviéndose cada vez más extraño a él, hasta volviéndose en su contra.

Sin embargo, la novela no me ha impresionado mucho ya que me conozco al dedillo la obra de Dostoievski como para no querer encontrarme una interpretación de ésta fuera de sí mismo. Es decir, esperaba de Coetzee, premio novel en 2003, una creación propia, un mundo propio, algo que me sorprendiera. Es evidente que será la novela más dostoievskievskiana escrita por alguien que no sea Dostoievski, y por esta respuesta y recreación de la tradición merece ser leído. Pero creo que me he equivocado de lectura si mi propósito era conocer a Coetzee, puesto que con El maestro de Petesburgo este autor aún permanece entre tinieblas.
Por otra parte, me han recomendado vivamente Verano o Juventud. ¡Quizá acertáis más!

DeBolsillo, 1994, 9,95
J.M. Coetzee
DeBolsillo, 2004
9,95e


jueves, 25 de septiembre de 2014

Enrique Vila-Matas: El mal de Montano

Se trata de una novela que se encuentra a medio camino entre el diario personal y la crítica o reflexión literaria. Vila-Matas diluye todas las fronteras entre la ficción y la realidad al dar voz a un narrador que es a la vez personaje y sobretodo, lector. Esta voz, presa por el mal de Montano, la enfermedad literaria, nos lleva de la mano por el mundo de la intertextualidad, se detiene en los lazos que forma el tejido literario conformado por todas las lecturas, escritores e historias. Esta obsesión lleva a nuestro narrador a literarizar en su diario su aburrida vida, a dar rienda suelta a la salvaje imaginación que transforma al protagonista en el representante de la Literatura con la esperanza de defenderla de todas las agresiones del siglo XXI.
De esta manera, la literatura es la protagonista de esta novela: “Precisamente porque la literatura nos permite comprender la vida, nos deja fuera de ella. Es duro, pero a veces es lo mejor que puede pasarnos. La lectura, la escritura buscan la vida, pero pueden perderla precisamente porque están enteramente concentradas en la vida y en su propia búsqueda.” (302).

Para los lectores asiduos, que sufren el Mal de Montano, esta novela encantará por el constante reconocimiento de la tradición literaria en el seno tanto de la trama como de las reflexiones y comentarios, además del audaz humor con el que se retrata a un escritor que debido a la ebriedad literaria fracasa.

Aunque conocía desde hace tiempo a Vila-Matas, aún no me había enfrascado en ninguna novela suya (sí, un ensayo breve Perder teorías, que me encantó por su humor, por su original habilidad de hacer hablar a la literatura y la tradición, de contextualizarla en nuestro presente). La recomiendo a todo el mundo, pero sobretodo a aquellos que tienen un amplio bagaje literario, para aquellos que han leído mucho, que han leído Kafka, Musil, Thomas Mann, etc. ya que no deja de citar y todos sus juegos están en íntima relación con estas lecturas. Pero repito, lo importante es haber leído (en general), encantará a todos aquellos que se han sentido presas de la obsesión lectora, del mal de Montano.

Enrique Vila-Matas
Anagrama, 2007
9e



También se encuentra en las editoriales: DeBolsillo y Seix Barral.

Recomiendo: http://www.blogenriquevilamatas.com/


lunes, 22 de septiembre de 2014

Almudena Grandes: Las tres bodas de Manolita

Relato de una vivencia histórica, en Las tres bodas de Manolita encontramos la mejor manera de desentrañar un pasado cubierto por demasiados discursos justificadores, fosas comunes, interrogantes…
A partir de la vida de una joven, transcurre ante nosotros una época triste, aún triste y pobre, que mantiene sin saber cómo una esperanza. La mantienen todos, golpe tras golpe, de mal en peor, soportando el hambre, los duros trabajos, las caras grises llenas de desconfianza en las calles. La sensación que transmite la novela es la de una fuerza por sobrevivir, por aguantarlo todo, aún siendo conscientes de que Dios aprieta, y además ahoga. Sin embargo, no se trata de un relato de tristeza dramática, puesto que reina esta esperanza, de que algún día se tocará fondo en ese pozo, de que no todo, ni Franco, es para siempre, de que algún día ya no se podrá lograr un peor más grave.
Situada en los años 40, después de la guerra, Manolita, una joven de apenas 17 años, deberá hacerse cargo de sus hermanos, puesto que han fusilado a su padre y encarcelado a su madrastra, conseguir comida de cualquier forma, robando o mostrando su cuerpo, buscar otra casa tras el desalojo, etc. se verá obligada a enviar a sus dos hermanas a una internado religioso, donde su hermana Isabel deberá lavar cada día manteles y manteles con sosa. No sólo se describe un catálogo de intentos para sobrevivir, sino que también, Grandes nos lleva de la mano, capítulo tras capítulo, por varios personajes que rodean a Manolita, y que están implicados en el mundo clandestino, en la resistencia ante el franquismo. Se nos muestra todo este mundo oculto y ocultado, a personajes entrañables que regalan su vida por una causa en la que aún creen.
Sorprendida por este descubrimiento, puesto que es la primera novela que leo de Almudena Grandes, recomiendo el libro a todos aquellos que sienten interés por la historia del país, por lo sucedido en aquellos años inextricables, para los que quieran disfrutar de un relato que les aproximará mucho más a lo sucedido que cualquier manual de historia.






Almudena Grandes
Tusquets, marzo 2014
22,90e