Por fin, ya tocaba la reseña de Jane Eyre! Non solo me excuso por sus 650 páginas, que en realidad Charlotte Brontë consigue que se lean volando, sino que en especial la culpa es de la universidad y sus textos teóricos que me ocupan más tiempo e incluso me roban la lectura del tren.
Todos los prejuicios que podía tener se fueron desvaneciendo a medida que iba leyendo. Primero me recordó a las novelas de Dickens con sus personajes de psicologías detalladas con paisajes del campo con amistades y amores. Quiero decir qué tanto Dickens como Charlotte Brontë consiguen que disfrutes leyendo, que te empape la trama, que te sobre cojan los personajes que poco a poco se van haciendo un lugar en ti. El lector empatiza con Jane Eyre. Ella cae bien; con sus modales y principios, a veces muy rígidos, que le dan carácter, pero también es un personaje muy sensible y con una gran capacidad de amar.
Jane Eyre, huérfana, sufre en la casa de su tía los malos tratos y la soledad la incomprensión ante unos familiares crueles y sin compasión. De ahí seda mandado a un internado lejos de cualquier ciudad y será y donde se le dará la oportunidad de estudiar ya acercarse a la religión. Los jueces cambian ahora tiene la oportunidad de presentarse de otra manera: hará amigas, caerá bien a las profesoras y finalmente acabará formando parte de su círculo. Pero Jane no es conformista, con esa ambición de conocer mundo que le es propia, ganas de ampliar fronteras, de conocer a más gente, enviará un anuncio para ser institutriz en alguna en familia.
Así es cómo llega a Thornfield, donde conocer el primer hombre en su vida, su amo, Mrs. Rochester, con el que empezará a experimentar nuevas sensaciones, que no sabe cómo interpretar, que no sabe cómo controlar y cómo defender sinceramente.
No quiero desvelar todo lo que le sucede a Jane, pues hay que leerlo. Pero sí que voy hablar de este personaje tan entrañable: es una mujer diferente, que por ser estudiosa religiosa no se deja llevar por las pasiones o por las apariencias vanidosas, y esto la fortaleza y la singulariza ante todos. Sin embargo, y es aquí donde reside la gracia, es una mujer sensible, capaz de amar y con ello se confronta dos caracteres que antes -porque ahora esta concepción espero que ya haya cambiado- eran atribuidas a los diferentes sexos. Jane es una mujer nueva, digna de respetar.
Por otra parte como escribe Charlotte Brontë es una gozada. Aunque en mi asignatura de feminismo se haya remarcado, y por ello hemos leído la novela, cómo se percibe la feminidad en su escritura y eso se ha considerado negativamente, no sólo yo considero la obra como un clásico. Para mí tus puntos fuertes son el humor y la capacidad de describir paisajes y el interior de los personajes.
" Ni ella ni ningún miembro de su familia me había visitado jamás. No había tenido ningún contacto ni por carta ni de palabra con el mundo exterior. Todo lo que conocía de la vida eran las normas de la escuela las obligaciones y hábitos de la escuela (...) Pensé que no era suficiente. En una tarde me cansé de la rutina de ocho años. Anhelaba la libertad, ansiaba la libertad, rece por conseguirla pero parecía alejarse llevada por el suave viento". Página 124.
Charlotte Brontë
Alianza, 2012
10,9e
644 págs.
pd: ahora me muero de ganas de ver la película!
